
[Adiós Leiden. Hola Barcelona]

Últimas horas antes de despegar hacía unas fiestas familiares y caseras. A estas horas y si la niebla lopermite estaré subida a un avión. Ya oigo a Birkin cantando “Vuelveeee a casa vuelve, por Navidad”. Y eso que Leiden está precioso, porque aquí la Navidad se la toman muy en serio. Quizás haya menos presupuesto que en Barcelona, pero la ciudad luce mucho mas bonita.
Urban knitting for Leiden Serious Request

Desde el domingo pasado tenemos en Leiden uno de los acontecimientos del año en los Países Bajos, el Serious Request, una especie de matarón benéfica que organiza la emisora 3fm. ¿Fiesteros los españoles? Pues vaya con los holandeses, desde por la mañana hasta las tantas de la madrugada, la plaza es un no parar de gente, de fiesta, de música y de donativos.
Y lo mejor es que aquí cada uno lo celebra como quiere, y las hay que han montado una guerrilla de punto por el centro de Leiden.




¡Habemus bicicleta!

No se puede vivir en Holanda y no tener bicicleta. Aquí está la mía, liliput style.
Tortitas, pancakes, pannenkoeken
Los holandeses tienen una pequeña obsesión con los pannenkoeken, las tortitas, ya sean dulces o saladas en forma de crepe. Es curioso lo difícil que es encontrar harina o levadura, y lo fácil que es comprar cualquier preparado para masa, pan o dulces. De hecho, es habitual encontrar neveras con cientos de bolsitas con patatas, verduras, y todo lo que os podáis imaginar, donde la etiqueta nos dice si es para sopa, ensalada, pasta, arroz o simples básicos.
Así que no tengo receta que dar, compré una caja en la que venía el preparado, faltaba la leche y los huevos. Le añadí leche de soja sin azúcar Alpro, que no sabe a nada, y obvié los huevos. Me costó elegir el caramelo, leer ingredientes en holandés es toda una experiencia, aunque al menos los E son iguales en toda europa. El sirope de arce se escapa de mi presupuesto, pero es la mejor opción después de la mermelada casera.



Edificios maleables

No es una ilusión óptica, hay un poco de angular, pero si os fijáis también una cuña de madera en el marco para que la puerta encaje. Las casas mas antiguas, las que están en las zonas de los canales, sufren movimientos en los cimientos que a lo largo de los años se traduce en edificios completamente movidos, tanto por dentro como por fuera.
Me encantaría poder poneros aquí como se mueve toda la casa cuando pasa el autobús a “toda velocidad” y gira la curva. Menos mal que hay poco tráfico, sino sería como vivir en un barco.
Ya llegaron las postales
Las postales de Navidad que he enviado ya van llegando a sus destinos, espero que no se pierda ninguna. No tengo fotos de todas y muchas sufrieron cambios de última hora y mejoras. Le tengo especial cariño a mi versión de la Blue Box de Tiffany que se ha ido para Sabadell.

Por estas tierras las gente se envía muchas postales y cartas, por cualquier ocasión, y hay una gran cantidad para elegir y materiales para hacértelas tu misma. Encontré una tienda en Leiden muy barata donde compré papeles metalizados y estas pegatinas con volumen tan navideñas. Las postales con sobres en blanco las venden por todas partes, y también compré un paquete de motivos navideños de fieltro en otra tienda.
Mi deseo para este año:

Las llaves son zapatos, van por número

No hay nada mejor para conocer un país que hacer cosas de maruja, de vida cotidiana. Entonces te das cuenta que las llaves de este país no son como las españolas. Si las puertas ya son de por sí poca cosa, madera y cristal en muchos casos, el cerrojo y la llave son de la Señorita Pepis.
- ¿Me da una llave del número 146? Es para mi madre, que tiene que cuidar al gato.
- Claro, un momento que la busco – dice el zapatero, que se aleja hacía el montón de llaves colgadas y ordenadas. – Serán 5 euros.

