Archivos para febrero 24th, 2012

24 febrero, 2012

Joan Colomo al Barradas

La vida da muchas vueltas. A Joan Colomo y a Xavi los conocí en un garaje de Santa María de Palautordera en una fiesta de cumpleaños. En aquel momento, tocaban con Zeidun. Para mi, son dos personas que me traen muy buenos recuerdos. No es lo mismo ver a una banda que no conoces de nada que ver tocar a gente cercana, de esa que te abrazan varias veces y te dice “Estás igual, igual”, como Guille, teclista en este caso e integrante de los Surfin Sirles igual que Xavi. De hecho a Guille lo conozco por su prima y por Oriol, al que conocí un poco antes que a los Zeidun, pocos meses, y que ensayaba con Sick of Banality en el sótano del Campus Nord de la UPC. Oriol es también integrante de los Surfin Sirles.

Todo queda en casa y se teje una tela de araña muy fina que resulta ser mi vida.

A mi no me encaja como pop porque su actitud va mucho mas allá. Verlo en un auditorio como el Barradas gracias a Barnsants, en mi propia ciudad, tantos años después, fue un bonito regalo. La mejor forma de escuchar las canciones de Joan Colomo es en directo. Quizá no fue un concierto al uso porque Joan se muestra tal y como es, interpela al público como a personas que están a su mismo nivel, y no siente la distancia entre el que ha pagado por ver un espectáculo y aquel que lo crea o lo ejecuta.  Todo es extremadamente cercano, y eso es un riesgo que no todo el mundo está dispuesto a asumir. Reír en un concierto podría ser mas habitual, ayer me fui a casa con una sonrisa.

Quizá la canción que mas me gusta sea El camí pero os dejo con otro vídeo que enseña realmente lo que se puede encontrar en directo. El batería aquí es Mau, otro componente de lo que fuera Zeidun, y otro crack de músico y sobretodo de persona.

Us deixo també un tastes dels Surfin Sirles, d’un tema que m’agrada molt.

24 febrero, 2012

¡Qué vienen los chinos!

Básicamente es lo que ocurre cuando se habla de la diáspora china en Barcelona, en España y, ahora mismo, en todo el mundo occidental. Nos invaden quedándose con peluquerías y bares manolo mientras nos inundan de productos de mala calidad y nos compran deuda externa. Diáspora, una palabra que me gusta porque comprendiéndola nos acercamos mas a la realidad. Diáspora en Europa se asocia siempre al pueblo judío, pero en Asia sin duda son los chinos los que mejor ejemplifican la salida de su tierra natal en busca de un futuro.

China viene a ser como un continente, mas que como un país. No hay un idioma chino como tal, aunque si que tienen uno oficial llamadao putonghua, conocido en Occidente erróneamente como mandarín. Así que muchos chinos en realidad son bilingües, capaces de hablar la lengua de su región y también la oficial. Hasta que punto son lenguas o dialectos diferentes, depende de la zona. Solo comentar que las diferencias entre el mandarín y el cantonés se asemejan a  las del inglés y el alemán. Culturalmente, la distancia es aún mayor entre regiones.

Así las cosas, hablar de chinos en genérico es como hablar de europeos en genérico. Un desastre. La mayor oleada de personas procedentes de China tenían su origen en Quingtian, una zona muy concreta, situada en la provincia de Zhejiang.  Para que os hagáis a la idea, esta provincia es tres veces Catalunya pero tiene al rededor de 47 millones de habitantes.

Aquellas personas que llegaban a Barcelona a abrir un restaurante eran en su mayoría muy humildes, en muchos casos campesinos, gente acostumbrada a la tierra y no a la ciudad. Hablamos de una zona montañosa, idílica, pero que no tenía tierras de cultivo para todos. Me gusta destacar siempre este hecho: gente humilde, gente de campo. Gente que a la que la distancia cultural con la realidad catalana le parecía un abismo, y que además de todo eso, el idioma y la vida de ciudad.

Mafias y trata de blancas a parte, el éxito de muchas de estas personas es su constancia. Y, por que no decirlo, su visión empresarial. Ellos son muy conscientes de su nivel económico, y tener su propio negocio no les asusta, son emprendedores.

Cuando una pareja china se casa, se les da un dinero. Si, aquí a los novios también, pero para el piso, para la lista de bodas, para el viaje, para pagar el traje de la novia que ha costado una millonada. La familia china suele rascarse mucho los bolsillos, bastante mas que la de aquí, pero de ese dinero no va a salir un viaje, ni una tostadora: ellos se van a comprar un negocio. Calculad por cuanto sale una boda, luego pensad en si no te gastas ni la mitas de la mitad de la mitad y si lo sumas todo: ahí tienes el traspaso del bar de la esquina. Luego a echarle mas horas que un reloj y a abrir todos los días de año. ¡Pero si eso no es legal! dice mucha gente. Lo dice, pero sin tener ni idea de que la legislación nos deja a todos abrir un negocio y tener regulaciones laxas de horario los primeros 5 años. Realmente, cumplen aquello de trabajar mas horas que un chino.

Sin embargo, las cosas han cambiado mucho. Ahora la mayoría de chinos que llegan aquí es para invertir, y no para escapar de la miseria, y otros muchos ya son segunda generación, tienen estudios y hablan un catalán o un castellano perfecto. La crisis en Europa y el progreso en muchas otras zonas de China, donde la posibilidad de convertirse en clase media acomodada es una realidad, alimenta ahora la inmigración interior voluntaria. De la involuntaria e impuesta hablaré en otra entrada.

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