
Aunque la cantidad de gente intolerante a la lactosa empieza a ser alarmante, la gente sigue bebiendo leche a todas horas y consumiendo lácteos como si no hubiera mañana. Muchas personas no serían intolerantes si se dejasen atrás ciertas mentiras que se canturrean como mantras desde que somos pequeños: la leche es buena, los lácteos son la mejor fuente de calcio.
Pero a pesar de que cada vez hay mas gente que no consume leche de vaca, y que los intolerantes a la lactosa con mas, que te pongan un café con leche que no sea de vaca es misión imposible. Al final tenemos que recurrir a cadenas bastante caras, o a lugares céntricos, normalmente con leche de soja como única opción. Y mi economía no está para andar haciendo cafés en el Starbucks cada dos por tres, así que estaría bien tener mas opciones cerca de casa y a un precio razonable.
Y es que si ya es un drama no saber que va a pasar de un mes a otro, si vas a cobrar la prestación del paro o no, si vas a encontrar trabajar, tampoco puedes tomarte un café con leche sin dejarte un riñón.