Archivos para ‘Asia’

22 mayo, 2012

¿Cariño, qué quieres para cenar?

Hay una expresión muy castiza para hablar de la mujer que se queda en casa, muchas veces por obligación, y se dedica únicamente a las labores del hogar y a la familia. Es una expresión negativa, porque habla no de lo que quiere la mujer sino de esa idea de opresión del no poder salir de ese rol tan añejo. En casa y con la pata quebrada. ¿Añejo? ¿De verdad?

En Japón, de forma tradicional, se ha considerado el mundo de los negocios como masculino y el hogar como femenino. Casarse, para una mujer, era absolutamente prioritario: tener una familia con descendencia, a poder ser un niño, era una obligación. Aunque ahora se han relajado mucho estas exigencias, la necesidad de casarse y la presión familiar para hacerlo siguen estando ahí. Evidentemente, en una gran ciudad la vida es mas relajada que en el campo, mucho mas tradicional, pero cuando se pasa de los 25, la presión aumenta hasta niveles asfixiantes en comparación con lo que vivimos las jóvenes españolas.

La crisis japonesa empezó en el 91 y les fue muy complicado estabilizarla: deflacción, crisis energética, burbujas que revientán y falta de liquidez. Los motivos no tienen nada que ver con la crisis que vivimos ahora, pero el resultado fue muy similar: destrucción de un gran número de puestos de trabajo y empobrecimiento de la población. Quizá nos convenga mirar que le pasó a las mujer japonesa que, como en Occidente, se empezaba a incorporar al mundo laboral con normalidad.

Japón es un país muy tradicional con una brillante pátina de occidentalización que desaparece cuando arañamos un poco con la uña. Como en Corea, las mujeres tienen tendencia a elegir estudios considerados femeninos. Como en Corea, muchas mujeres renuncian a sus puestos de trabajo al tener hijos.

¿Que se esconde detrás de esta renuncia de las japonesas? Hay varios factores. En primer lugar, la imagen de mujer delicada y a la vez abnegada sigue siendo el patrón dominante de la publicidad, las series y la comunicación en general. La presión sobre la mujer para ser el punto de armonía familiar, el reposo del guerrero, sigue siendo muy grande. Una buena esposa, hace varias décadas, iba cada día a comprar para cocinar con ingredientes frescos, algo vital en la cocina japonesa para que sea de calidad. En la mayoría de familias, la carga del hogar la lleva la mujer, con independencia de si trabaja o no. Actualmente, muchas compran comida recién hecha en las tiendas que han surgido debido a la enorme demanda. Pero muchas otras han vuelto al entorno femenino de barrio y pueden volver a ocuparse de esa comida fresca y preparada para que el marido llegue a casa y se siente a disfrutarla recién hecha.

Así que un primer motivo es la tradición: la mujer no ha dejado de ser el referente en cuanto a cuidado del hogar y de los niños. Hay muchos mas motivos, pero el segundo y el último que voy a nombrar es concluyente: muchos zaibatsu, las grandes corporaciones japonesas, proponían a los hombre un ascenso y un aumento de sueldo si su mujer abandonaba su trabajo.

Es decir, las propias empresas favorecen que la mujer vuelva al entorno femenino por excelencia: a la cocina, a su casa. Si las dificultades para encontrar trabajo para una mujer son mayores que para un hombre en Japón, una vez lo tenga hay muchas posibilidades de que renuncie para favorecer la carrera de su marido. Una realidad que no aparece en las películas ni en los anime que nos llegan a Occidente pero que es la parte de la vida cotidiana de muchas mujeres japonesas.

Y es así como las niponas vuelven a comprar fresco cada día, a mantener contento al marido, al disfrutar de libertad de todas esas horas en las que el hombre no está en casa, realidad que nos llega en versión cómica con Shin Chan, a contar el dinero que les pasa como asignación que les da el hombre y a convertise en parte de la seguridad social japonesa. Porque en Japón no hay seguridad social y las familias son el refugio de los enfermos, los viejos  y los pobres.  Los ancianos cada vez son mas numerosos y, sobretodo en el caso de las viudas, que siguen sin volver a casarse en su mayoría, necesitan de la familia para subsistir y son las mujeres de mediana edad las que se encargan de ellos, de los enfermos y de los niños.

A mi esta historia me suena bastante familiar. De hecho, hace meses que cada día llamo a mi pareja para preguntarle que quiere que haga de comer. Como muchas mujeres españolas, con la pérdida del trabajo o la precarización del mismo, volvemos a convertirnos en amas de casa. Eso sí, con título universitario. Como las japonesas.

24 febrero, 2012

¡Qué vienen los chinos!

Básicamente es lo que ocurre cuando se habla de la diáspora china en Barcelona, en España y, ahora mismo, en todo el mundo occidental. Nos invaden quedándose con peluquerías y bares manolo mientras nos inundan de productos de mala calidad y nos compran deuda externa. Diáspora, una palabra que me gusta porque comprendiéndola nos acercamos mas a la realidad. Diáspora en Europa se asocia siempre al pueblo judío, pero en Asia sin duda son los chinos los que mejor ejemplifican la salida de su tierra natal en busca de un futuro.

China viene a ser como un continente, mas que como un país. No hay un idioma chino como tal, aunque si que tienen uno oficial llamadao putonghua, conocido en Occidente erróneamente como mandarín. Así que muchos chinos en realidad son bilingües, capaces de hablar la lengua de su región y también la oficial. Hasta que punto son lenguas o dialectos diferentes, depende de la zona. Solo comentar que las diferencias entre el mandarín y el cantonés se asemejan a  las del inglés y el alemán. Culturalmente, la distancia es aún mayor entre regiones.

Así las cosas, hablar de chinos en genérico es como hablar de europeos en genérico. Un desastre. La mayor oleada de personas procedentes de China tenían su origen en Quingtian, una zona muy concreta, situada en la provincia de Zhejiang.  Para que os hagáis a la idea, esta provincia es tres veces Catalunya pero tiene al rededor de 47 millones de habitantes.

Aquellas personas que llegaban a Barcelona a abrir un restaurante eran en su mayoría muy humildes, en muchos casos campesinos, gente acostumbrada a la tierra y no a la ciudad. Hablamos de una zona montañosa, idílica, pero que no tenía tierras de cultivo para todos. Me gusta destacar siempre este hecho: gente humilde, gente de campo. Gente que a la que la distancia cultural con la realidad catalana le parecía un abismo, y que además de todo eso, el idioma y la vida de ciudad.

Mafias y trata de blancas a parte, el éxito de muchas de estas personas es su constancia. Y, por que no decirlo, su visión empresarial. Ellos son muy conscientes de su nivel económico, y tener su propio negocio no les asusta, son emprendedores.

Cuando una pareja china se casa, se les da un dinero. Si, aquí a los novios también, pero para el piso, para la lista de bodas, para el viaje, para pagar el traje de la novia que ha costado una millonada. La familia china suele rascarse mucho los bolsillos, bastante mas que la de aquí, pero de ese dinero no va a salir un viaje, ni una tostadora: ellos se van a comprar un negocio. Calculad por cuanto sale una boda, luego pensad en si no te gastas ni la mitas de la mitad de la mitad y si lo sumas todo: ahí tienes el traspaso del bar de la esquina. Luego a echarle mas horas que un reloj y a abrir todos los días de año. ¡Pero si eso no es legal! dice mucha gente. Lo dice, pero sin tener ni idea de que la legislación nos deja a todos abrir un negocio y tener regulaciones laxas de horario los primeros 5 años. Realmente, cumplen aquello de trabajar mas horas que un chino.

Sin embargo, las cosas han cambiado mucho. Ahora la mayoría de chinos que llegan aquí es para invertir, y no para escapar de la miseria, y otros muchos ya son segunda generación, tienen estudios y hablan un catalán o un castellano perfecto. La crisis en Europa y el progreso en muchas otras zonas de China, donde la posibilidad de convertirse en clase media acomodada es una realidad, alimenta ahora la inmigración interior voluntaria. De la involuntaria e impuesta hablaré en otra entrada.

Etiquetas: , ,
30 enero, 2012

Celebrando el año del Dragón

El calendario lunar marcaba el inicio del Año Nuevo chino el día 23 de enero de 2012, según el calendario occidental. En Barcelona se celebró por segunda vez el Festival de año nuevo en el Moll de la Fusta este fin de semana pasado.

Sin ser realmente como la celebración del Festival de Año Nuevo, se agradece mucho un lugar donde diversas escuelas y asociaciones tengan un espacio para darse a conocer. Un buen reclamo fue la caligrafía: la gente pagaba por que les escribieran su nombre en chino y se agolpaba curiosa. En el escenario se sucedieron muchas actuaciones, algunas muy tradicionales, otras modernas y algunas de fusión de cultura oriental con occidental y que estaba muy lleno.

La gente preguntaba por la comida, mucha de ella tradicional, como los panes dulces rellenos de sésamo, los churros chinos o el dim sum. A veces son creemos muy diferentes, pero a mi me encanta ver como a pesar de las distancia nos unen cosas tan sencillas como los churros.

También había un altar budista para recibir la bendición, donde la gente hacía cola sin saber muy bien porqué. Nos dieron dim sum dulce y unas bolsitas de arroz bendecido, aunque hubiera estado bien acompañarlo de un texto explicativo.

Al fin y al cabo, todos los festivales chinos se caracterizan por la comida. Comer y reunirse es la expresión máxima de las festividades, algo que en nuestro país es también muy típico. Los chinos también vuelven a casa para estar con la familia, algo que nosotros hacemos para Navidad siempre que esté en nuestras manos. El evento era muy familiar, y estaba lleno de familias con niños, en muchos casos familias catalanas que habían adoptado niñas chinas.

Aclarar que el Festival no es un día, sino que son dos semanas. Aquí no sé si se hizo la danza dragón y los leones chinos, quizá lo mas vistoso junto al Festival de los faroles. Hay muchas tradiciones al rededor del Festival mas importante del año, que harían que esta entrada fuera kilométrica. Una cosa muy importante es limpiar bien la casa para que el primer día de celebración se encuentre impecable. También la decoración es importante: emblemas y banderolas rojas con textos propicios en dorado para atraer la buena suerte. De las comidas típicas, todas con un significado muy concreto, me quedo con las mandarinas de la prosperidad, que también se vendían junto a naranjas en el Moll de la Fusta, y los fideos largos con verduras para tener una vida larga.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

20 enero, 2012

Feliz año del Dragón

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En China se celebran dos años nuevos: el occidental, que conocemos todos, y el lunar. Aunque por motivos comerciales el calendario internacional es el que actualmente mas se utilice en el país asiático, sus tradiciones tienen que ver mas con el lunar. Es por ello que el Año Nuevo Chino se va a celebrar por todo lo alto en China y en todas las ciudades donde la comunidad china tenga presencia histórica, como Nueva York.

Aquí aunque cada vez notamos mas su presencia no hay costumbre de celebrarlo, aunque el pasado domingo se hizo un pequeño pasacalle. Nada que ver con lo que se vivirá en otros lugares el día 23.

1 enero, 2012

Cena japonesa en Barcelona

Mi última cena en Barcelona fue en un restaurante japonés, el Ju Ja de Córcega. No destaca por el arroz del sushi, que para mi está excesivamente apelmazado, ni por tener una carta excesivamente variada, pero siendo vegana se puede comer bien. Aunque sea un chino-japo.

Menos el udon, el resto de platos son míos: Ensalada wakame con pepino y zanahoria, yasai yakisoba sin pescado seco por encima ni marisco, makis vegetales y te japonés de palomitas, o genmaicha, con sakura mochi.

Las virutas de katsuobushi, llamadas hanakatsuo, estan hechas de bonito seco y aparecen en muchos platos de la cocina japonesa. Si te las traen en una cazuelita caliente como ésta parece que las virutas bailen.

De ese bonito seco se hace el caldo de la sopa de miso o el del agedashi tofu, por lo que son dos platos que no son vegetarianos, aunque el bonito no figure prácticamente nunca en los ingredientes de la carta. Dashi significa caldo de bonito.

20 octubre, 2011

Lectura recomendada: ¡Vivir!

El curso pasado, en Literatura Contemporánea de Asia Oriental (UOC), tenía como lectura obligatoria un libro de Yu Hua, ¡Vivir!

Los inicios de este escritor chino, exponente del movimiento de vanguardia, por supuesto alejado en tiempo y contenido del europeo, son difíciles de seguir para un occidental. Violencia y absurdo muchas veces demasiado incómodo para el lector medio.

Pero en esta obra solo encontraremos ese pasado de Yu Hua en algunos pasajes escatológicos, crueles o absurdos muy puntuales. Un libro cargado de humor, que te obliga a reir en el momento mas dramático y que nos lleva a recorrer la vida de Fugi, un campesino chino que ha vivido el convulso siglo XX del País del Medio.

La novela tiene años, de hecho hay una adaptación cinematográfica de Zhang Yimou de 1994 a quién por aquí se le conoce por películas como Heroe, pero aquí sólo hace unos años que podemos disfrutar de ella. El libro y la película tienen diferencias, sobretodo porque en el libro el gobierno comunista sale muy mal parado en algunas ocasiones que Zhang omitió.

Un best seller en su país y una obra que realmente merece la pena leer: muy ágil y con un hilo argumental bien trazado, nos dibuja unos personajes que evolucionan con la guerra, Mao, la Revolución Cultural y otros importantes hechos históricos.

Muy recomendable.

Etiquetas: , ,
20 septiembre, 2011

Sushi en el mercado

En el Mercado de Antón Martín de Madrid hay este puesto de comida japonesa para llevar con una pequeña barra que se llama Yokaloca. Los precios son muy ajustados y está todo muy bueno.  Tienen diferentes menús, uno de ellos de Dieta que en realidad es vegetariano.  Son muy amables y Yoka Kamada, la dueña, es muy divertida.

Mi amiga Carola me llevó hasta allí y, aunque había quedado para comer en el Mushahi, no pude resistirme a pedir alguna cosa: kappa hosomaki, oniguiri tradicional relleno de umeboshi  y una cerveza Sapporo. De postre, un daifukumochi, pastelito de arroz glutinoso relleno de pasta dulce de judías azuki.

Etiquetas: , , , ,
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 26 seguidores