Uno de los clásicos de la cocina macrobiótica es el alga hijiki, o hiziki, ya que se trata de un alimento remineralizante. Es decir, una buena fuente de hierro y de vitaminas del grupo B, dos cosas que nos pueden ayudar a prevenir anemias. También es una fuente de beta-caroteno, con lo cual tiene propiedades antioxidantes y nos ayuda a proteger la vista y mejorar nuestra piel.
Como casi todos los alimentos, su exceso puede ser perjudicial, en este caso hay que tener en cuenta que es también una fuente de arsénico inorgánico. No hay que alarmarse, aquellos alimentos que pueden contener metales pesados pueden tomarse de vez en cuando. Aquellas personas que consumen algas y pescados en grandes cantidades si que lo han de tener en cuenta.
El alga hijiki suele venir deshidratada, y se puede utilizar en ensaladas o en una gran variedad de platos, con lentejas, garbanzos o arroz. Yo me incliné por este último.



