Un plato muy sencillo. El arroz cocido lo pasamos por la sartén para que esté crujiente. Cocemos un par de calabacines y una cebolla y la pasamos por la turmix, añadiendo sal, pimienta y un poco de crema vegana (de las que mas os guste).
A mi me gusta presentarlo sin mezclar y echar unas almendras laminadas, como en la última foto.
El sábado, después de la ruta Polaroid, me invitaron a comer en el Cat Bar. Decidimos optar por el menú y dejar para otro momento la hamburguesa y la mash potato servida con judías con tomate, demasiado inglés para nosotras. Aprovechando que éramos dos, pedimos ensalada y hummus de primero, para compartir. El hummus estaba muy bueno, pero no era nada tradicional, muy lejos del que sirven en los locales de comida siria o libanesa.
De segundo, pasta tricolor con un pesto contundente pero sin mucho ajo, casi sin sal, algo que me parece bien teniendo en cuenta la cantidad de gente que come sin sal en Barcelona. Lo corregí de sal y le puse unas gotas de picante.
De postre pedimos cada una un pastel, es decir, un bizcocho, para compartir: limón y chocolate. En el mismo nivel de comida sencilla, salimos bastante llenas a muy buen precio para un sábado a mediodía en pleno centro de Barcelona
Mi última cena en Barcelona fue en un restaurante japonés, el Ju Ja de Córcega. No destaca por el arroz del sushi, que para mi está excesivamente apelmazado, ni por tener una carta excesivamente variada, pero siendo vegana se puede comer bien. Aunque sea un chino-japo.
Menos el udon, el resto de platos son míos: Ensalada wakame con pepino y zanahoria, yasai yakisoba sin pescado seco por encima ni marisco, makis vegetales y te japonés de palomitas, o genmaicha, con sakura mochi.
Las virutas de katsuobushi, llamadas hanakatsuo, estan hechas de bonito seco y aparecen en muchos platos de la cocina japonesa. Si te las traen en una cazuelita caliente como ésta parece que las virutas bailen.
De ese bonito seco se hace el caldo de la sopa de miso o el del agedashi tofu, por lo que son dos platos que no son vegetarianos, aunque el bonito no figure prácticamente nunca en los ingredientes de la carta. Dashi significa caldo de bonito.